jueves, 25 de octubre de 2012

Cómo denunciar la violencia de género

¿Qué hacer ante una situación de violencia?
  • La víctima no debe quedarse sola.
  • Salir a la calle, pedir ayuda.
  • Asesorarse en el Teléfono Verde: Lunes a Viernes de 8 a 19 hs. Línea Gratuita: 0800 444 0420 / Tel.: (0341) 480 2446.
  • Buscar a alguien de confianza.
Irse de la casa por maltrato NO es "abandono de hogar" ni implica peligro que los hijos sean separados de su madre.
  • Programa de atención en Violencia de Género Línea gratuita:0800 4440420 Teléfono: 4802446 Horario:Lunes a viernes de 8 a 19 hs.
¿Cómo hacer la denuncia?
  • En la seccional más cercana, dejar constancia del abandono del domicilio por malos tratos. Si hubo violencia física, pedir orden para un médico policial.
  • Puede dirigirse a Tribunales de Rosario: Balcarce 1650, Tel. 4721700.
  • Puede pedir una Defensoría de turno y hacer una "Denuncia por Violencia Familiar" bajo la aplicación de la Ley provincial de Violencia Familiar Nº 11.529. Si hubo golpes, solicitar atención médica.
  • Si no hay Defensorías de turno, se puede hacer la denuncia en la Fiscalía de Turno y pedir la aplicación de la Ley provincial de Violencia Familiar Nº 11.529.
  • En casos de violación o abusos sexuales, puede dirigirse al Centro de Orientación a la Víctima de Delitos Sexuales: Italia 2153 PA, Comisaría 5º, Tel. 4728523. (Comisaría de la Mujer)
Queremos destacar, que no solo la victima puede denunciar, lo puede hacer un profesional. La Ley dice que cualquier agente publico tiene la obligación de denunciar casos de violencia. Un familiar también lo puede hacer en caso de que la victima se encuentre privada de su libertad por parte del agresor o sus condiciones no le permitan hacerlo.

Para obtener más información dirigirse a: Políticas de Género - Rioja 1576. Te: 4802974.




Fuente:
http://www.ineditadas.com/cultura/especial-violencia-de-genero/como-denunciar-la-violencia-de-genero/
http://www.rosario.gov.ar/sitio/desarrollo_social/mujer2/violencia_presentacion.jsp - Municipalidad de Rosario. Desarrollo social

miércoles, 24 de octubre de 2012

Violencia psicológica

El uso de la violencia psicológica de género constituye una de las formas predominantes, generalizadas y efectivas que facilita el ejercicio del poder. La mayor incidencia de violencia psicológica de género se da en el ámbito de las relaciones de pareja, donde se concentra y cristaliza lo referente a cada género, pues cada uno asume como rol fundamental el de hombre o mujer, haciéndose más legítima la expresión de la violencia. Esta, en las relaciones de pareja, está condicionada, en gran medida, por elementos arraigados de la cultura patriarcal. La presencia de la violencia psicológica en la pareja, incluye el hecho de que la víctima y el victimario tengan una relación previa generalmente íntima, que el factor de la convivencia haya sido importante para el desencadenamiento de la violencia, así como que el domicilio sea el lugar más frecuente en que se manifieste, lo que provoca que se incremente el riesgo de futuras conductas similares en sus miembros, y que se trasmita esta conducta a las nuevas generaciones.

Dentro del contexto familiar, cuando la violencia atendiendo al daño que provoca es psicológica y la víctima a la que va dirigida es la mujer o se erige la condición de género como elemento que condiciona los violentamientos, estamos en presencia de la violencia psicológica de género.

A pesar de que la violencia dirigida hacia la mujer es una de las formas más frecuentes en que se manifiesta la violencia psicológica de género, teniendo en cuenta que sus niveles de prevalencia se hacen notar cada vez más por su tendencia al crecimiento condicionado por la cultura patriarcal, se debe tener en consideración la posible aparición de casos de violencia, tanto física como psicológica, contra los varones, aun cuando sea menor en número en comparación con la ejercida contra las mujeres por diversas razones, como pudiera ser, su difícil denuncia. Además, pensamos que suponer al hombre siempre como victimario en una relación de violencia puede resultar discriminatorio.

El abuso emocional o psicológico está vinculado a abusos u omisiones destinadas a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de la mujer por medio de la intimidación, manipulación, amenazas directas o indirectas, humillación, aislamiento, o cualquier otra conducta que implique un perjuicio a la salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal. Son actos que conllevan a la desvalorización o sufrimiento en las mujeres. Se manifiesta en la exigencia a la obediencia, tratar de convencer a la víctima de que ella es culpable de cualquier problema, limitar o retener el dinero, etc. Incluye expresiones verbales como: insultos, gritos, menosprecio a su vida pasada, a su persona, a la forma en que se viste. Se expresa por omisión: dejar de hablarle, silencios prolongados, hacer que no escucha o no entiende; además, a través del lenguaje extra verbal: gestos de rechazo, miradas agresivas y mediante la manifestación de los celos.

El estudio de la violencia en la familia, a partir de la relación de pareja, constituye un problema complejo, ya que la familia como sistema social posee interrelaciones peculiares entre sus miembros, cara a cara, muy determinados por vínculos afectivos, que generan alianzas, coaliciones, pautas de autoridad, jerarquías, fronteras y tensiones muy específicas para cada grupo familiar. Se incluyen normas, roles asignados/asumidos, y su dinámica en diferentes contextos y momentos de la vida de los individuos.

Por otra parte, para el adecuado estudio de la violencia psicológica de género en las relaciones de pareja es necesario ubicarnos en el contexto social en el que se produce dicha manifestación, y en el que se encuentra insertada la pareja o la familia en cuestión, dado el carácter histórico cultural de la propia violencia y la importancia que adquiere la contextualización para una comprensión real y acertada de este universal fenómeno.


Para reflexionar:



Fuentehttp://www.bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol25_2_09/mgi10209.htm

miércoles, 17 de octubre de 2012

Historias mínimas

Historias escritas por alumnos de 5to. año para la materia Cultura y Comunicación.

1) Casos de familias reales

La historia que yo conozco es sobre una familia en la cual la pareja está casada y tienen 2 hijas, actualmente una de 14 y otra de de 10 años. Estas dos personas se  separaron ya que la mujer le era infiel, por ejemplo cuando el esposo se juntaba con los compañeros de trabajo en la casa de él a cenar y su mujer se ponía en ropa interior y les mostraba los pechos a los amigos del marido, también se les sentaba en las faldas de los amigos del marido. Hacía cosas indecentes delante de sus invitados
La pareja se encuentra en tratamiento con abogados en tribunales. Las hijas de ambos sufren por las cosas que están pasando y la ex esposa del hombre no les deja ver a las hijas al papá, solamente los sábados y domingos unas horas. La hija más grande que no tiene respeto por el padre lo insulta verbalmente, le dice cosas feas y la otra nena más chica no quiere estar con la madre pero si con su papá.
Una vez esta mujer le quiso romper el auto ya que su hija no quería irse con ella, entonces la mujer le pegó a su ex marido porque decía que él le llenaba la cabeza  a la nena mas chica y esta niña padece de anorexia, está débil.
El papá quería pedir la tenencia de sus hijas, especialmente de la nena mas chica debido a que la mas grande no lo quiere a él, se quiere quedar con la madre.
Este caso es real y los integrantes de esta familia son victimas y a la vez ejercen violencia y maltrato entre ellos.
Autora: Brak Irina


2) Mi reflexión

Habitualmente en todo el país se ve y escucha en la noticias un tema importante “la violencia de género" Esta se ejerce más en las mujeres que en los hombre, la verdad es horrible ver como la mayoría de las mujeres son golpeadas por las personas con la cual conviven, en estos casos vendría a ser su pareja, lo mas feo para mi es que aunque están siendo golpeadas por esa persona con la cual conviven no son capaces de acercarse a la comisaría a hacer la denuncia para poder por lo menos contar lo que está pasando. Yo entiendo que no se animan por miedo, sé que debe ser difícil esa situación pero tienen que pensar que ese hombre puede llegar a matarlas, hubieron muchos casos en que el hombre llegó a matar a su mujer. Yo no puedo creer que las mujeres esperen lo peor para recién contar lo que están viviendo en su casa.

A veces me pongo a pensar por qué aguantan tanto maltrato estas mujeres que viven en carne propia esa horrible experiencia.

Bueno, la verdad yo creería que esas mujeres que son golpeadas no tienen que dejar que ese hombre siga maltratándolas porque al menor descuido pueden llegar a matarlas.

Deben animarse, ser fuertes y realizar la denuncia, buscar ayuda de todo tipo, tanbien apoyo psicológico ya que las secuelas son muy graves.

Autora: Patricia Acosta



3) Búsqueda desesperada


Una joven llamada María que por las mañanas siempre solía salir a juntar flores en el parque, siempre bailaba con su amiga Anacleta, sabían muchos pasos de baile y ambas soñaban con ser bailarinas profesionales. Un día un hombre llamado Ruperto que era malo, tenebroso, mentiroso y despiadado fue al lugar donde las jóvenes estaban bailando y al llegar allí las engañó a ambas para ir a recoger flores al jardín de él. Una de las chicas fue con el despiadado Ruperto, engañada, a un prostíbulo donde la encerraron. A María la golpeaban y abusaban de ella para que se prostituyera. Hasta que un día después de una larga y dolorosa búsqueda, encontraron la ciudad donde estaba María. Esteban, su novio, fue a la ciudad donde buscó y buscó a su amada pero nada y cuando ya se cansó de caminar y caminar muchas horas, fue a una cantina donde tomó una cerveza entre lágrimas y viendo la foto de su amada le preguntó de casualidad al barman y le contó la historia; éste le indicó donde podría estar, fue al lugar y pagó por el servicio, pero en realidad fue a buscar a su amada, y así fue que la encontró y se escaparon juntos de ese macabro lugar, luego se fueron del país y ahora tienen una familia juntos, viven en las colinas felices.

Autor: Sergio Luque